La primera aviadora tunera
Julio 31, 2008 por Juan Morales Agüero
Cuando se aborde el tema de la aviación en Las Tunas, resulta poco menos que imposible prescindir del nombre de Nelia Rodríguez Batista, una valerosa y carismática mujer, oriunda de esta ciudad, a quien nuestros anales históricos registran como la protagonista de un suceso de enorme trascendencia: ella fue la primera fémina de la parte oriental de Cuba que tuvo la valentía de treparse en una pequeña nave aérea y pilotearla sin compañía alguna.Tan importante acontecimiento ocurrió a principios del año 1952, cuando Nelia recibía clases de vuelo en una escuela de aviación existente por entonces en la ciudad. Muy popular entre sus compañeros de curso por sus arrestos juveniles y sus ímpetus para enfrentar el peligro, Nelia les solicitó encarecidamente a sus profesores solear una pequeña aeronave de estudio.
Así fue que, luego de recibida la autorización y en vistas de los conocimientos de navegación aérea adquiridos, ella trepó a la cabina de la avioneta tipo Pipper J-3, tomó asiento ante los mandos, arrancó el motor, correteó por la pista del aeródromo, despegó como una consagrada, tomó altura, dio varias vueltas sobre la ciudad y aterrizó como una paloma sin el menor contratiempo.
Nelia Rodríguez hizo época en la ciudad en la práctica de la aviación deportiva, incluida la acrobacia. Ninguna otra mujer del territorio ha conseguido igualar sus hazañas llenas de valor y de colorido. Tan lejos llegó piloteando aviones que se alzó con el primer premio en un exigente festival de aviación celebrado en la ciudad espirituana de Trinidad a mediados de los años 50 del siglo pasado.
Nelia Rodríguez falleció hace unos pocos años en esta misma ciudad donde residió durante toda su existencia. Los tuneros no olvidaremos sus increíbles hazañas aéreas ni el honroso sitial que le corresponde por méritos propios en la historia de la aviación cubana.
Publicado en General | 2 Comentarios »
JUAN MORALES AGÜERO
(LAS TUNAS, CUBA)
Máster en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Habana (2009). Licenciado en Periodismo por la Universidad de Oriente (1993). Graduado en Educación Física y Deportes (1976). Profesor universitario adjunto de Comunicación Social. Premio de la Ciudad en Periodismo (1996). Diplomado en el Instituto Internacional de Periodismo de La Habana (1999). Cobertura periodística en la República de Guatemala (2002). Ganador de varios concursos provinciales y nacionales. Corresponsal en Las Tunas del periódico Juventud Rebelde. Autor del libro POSTALES TUNERAS, publicado por la Editorial Sanlope en 2005 y reeditado por el propio sello en 2009.






Francisca Agüero Mayo era su nombre. Pero eso casi nadie lo sabía. Para sus vecinos, familiares y amigos ella fue siempre, sencillamente, Paquita. Nació el 28 de agosto de 1926 en el tunero barrio de El Oriente. Sin embargo, casi toda su existencia transcurrió en Manatí, a donde fue a residir cuando se casó con mi padre el 4 de diciembre de 1954. Nieta del coronel mambí Calixto Agüero y Agüero, en su personalidad convivieron el carácter y la ternura. Se pasó toda la vida haciendo el bien a los demás y sacrificándose por su familia. Hipertensa crónica con récord personal de presión máxima de 280 mmHg, murió de un colosal infarto cardíaco el 14 de julio de 1996. Cuando desapareció ya nada volvió a ser igual. Incluso las orquídeas del patio que ella cultivaba con devoción de naturalista marchitaron sus corolas. Aunque nunca se lo dije -me remuerde a veces no haberlo hecho alguna vez- a mi madre le debo todo lo bueno que me ha ocurrido, que no ha sido poco. Jamás querré con similar intensidad. Nunca se borrará de mi memoria su rostro venerable. El almanaque no tiene un día -¡un solo día!- en que yo no la recuerde.

